El alcance de la paz interior o del corazón ha ocupado a lo largo de los siglos a todos los grandes buscadores de Dios. En Oriente, comenzando por los Padres del desierto, esto se ha concretizado en el ideal de la hesychia, del hesicasmo, o de la tranquilidad. Este ha osado proponerse y proponer a los otros una mirada altísima, si no incluso sobrehumana: restar a la mente todo pensamiento, a la voluntad todo deseo, a la memoria todo recuerdo, para dejar a la mente el único pensamiento de Dios, a la voluntad el único deseo de Dios y a la memoria el único recuerdo de Dios y de Cristo (la mneme Theou). Una lucha titánica contra los pensamientos (logismoi), no sólo los malos, sino también los buenos.
Bienvenidos a mi Blogg personal, en este espacio encontraras ordinariamente las homilías dominicales.
martes, 23 de diciembre de 2014
Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad | La casa en internet de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad en Irapuato Guanajuato, México
Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad | La casa en internet de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad en Irapuato Guanajuato, México La paz de Cristo habite en sus corazones
lunes, 22 de diciembre de 2014
Mi Tarjeta de Navidad y Año Nuevo 2015 | Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad
Mi Tarjeta de Navidad y Año Nuevo 2015 | Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad
Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad | La casa en internet de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad en Irapuato Guanajuato, México
La Buena Noticia de Navidad
'Palabra y Vida' del arzobispo de Barcelona
El hombre actual, a pesar de estar apasionado por la ciencia y la técnica -y distraído por los sorprendentes productos que esta última produce- tiene necesidad del mensaje de Navidad y puede ser sensible a él. Porque esta fiesta nos lleva a la contemplación de un misterio sorprendente y gozoso: que Dios creador y omnipotente es sobre todo amor y que ese amor lo lleva a hacerse para nosotros un niño pobre y humilde.
Vivir escuchando la Palabra del Evangelio es para toda la Iglesia el fundamento de su esperanza y la base de su renovación. El papa Francisco desea una reforma de la Iglesia, pero para hacer una Iglesia "en salida misionera", una Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza. Esta es la Buena Nueva que nos gustaría que llegara a todos esta Navidad.
Sin embargo, no podemos olvidar que la tarea misionera tiene necesidad de unas motivaciones espirituales, como nos recuerda el papa Francisco en su documento titulado precisamente La alegría del Evangelio. Quizás sólo los místicos sean capaces de captar el sentido espiritual más profundo de la Navidad, que es un mensaje de amor. Toda la Navidad está empapada de amor. Santa Catalina de Siena, una de las patronas de Europa, lo expresaba con estas palabras hechas oración gozosa: "Tú, oh Dios, empujado por tu amor, por tu voluntad de reconciliar por la gracia el linaje humano contigo, nos diste la palabra de tu Hijo Unigénito, que realmente fue conciliador y mediador entre tú y nosotros".
La santa no podía comprender que se pudiera permanecer insensible a este mensaje cuando se hacía la pregunta: "¿Qué corazón será tan duro que se pueda conservar intacto, sin romperse, si considera que tanta alteza bajó a una profundidad y humildad tales como las de nuestra humanidad?" Y aún se preguntaba ante Dios cuál fue la causa de la Navidad, y se respondía así: "La causa fue sólo vuestro amor inefable".
Sí, realmente, el mensaje de Navidad, como ya he dicho, está empapado de amor. Por eso ha calado tan profundamente en el corazón de la humanidad. Este año es el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra, que me lleva a recordar un hecho tan insólito como significativo que se produjo con motivo de la Navidad: en algunos lugares, combatientes de los dos bandos del frente salieron de sus trincheras para confraternizar los unos con los otros.
San Juan evangelista lo dice con estas palabras: "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna". Deseo que la fraternidad y la paz de Navidad puedan llegar a todos los hombres y las mujeres de buena voluntad. ¡Santa y gozosa Navidad a todos!
'Palabra y Vida' del arzobispo de Barcelona
El hombre actual, a pesar de estar apasionado por la ciencia y la técnica -y distraído por los sorprendentes productos que esta última produce- tiene necesidad del mensaje de Navidad y puede ser sensible a él. Porque esta fiesta nos lleva a la contemplación de un misterio sorprendente y gozoso: que Dios creador y omnipotente es sobre todo amor y que ese amor lo lleva a hacerse para nosotros un niño pobre y humilde.
Vivir escuchando la Palabra del Evangelio es para toda la Iglesia el fundamento de su esperanza y la base de su renovación. El papa Francisco desea una reforma de la Iglesia, pero para hacer una Iglesia "en salida misionera", una Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza. Esta es la Buena Nueva que nos gustaría que llegara a todos esta Navidad.
Sin embargo, no podemos olvidar que la tarea misionera tiene necesidad de unas motivaciones espirituales, como nos recuerda el papa Francisco en su documento titulado precisamente La alegría del Evangelio. Quizás sólo los místicos sean capaces de captar el sentido espiritual más profundo de la Navidad, que es un mensaje de amor. Toda la Navidad está empapada de amor. Santa Catalina de Siena, una de las patronas de Europa, lo expresaba con estas palabras hechas oración gozosa: "Tú, oh Dios, empujado por tu amor, por tu voluntad de reconciliar por la gracia el linaje humano contigo, nos diste la palabra de tu Hijo Unigénito, que realmente fue conciliador y mediador entre tú y nosotros".
La santa no podía comprender que se pudiera permanecer insensible a este mensaje cuando se hacía la pregunta: "¿Qué corazón será tan duro que se pueda conservar intacto, sin romperse, si considera que tanta alteza bajó a una profundidad y humildad tales como las de nuestra humanidad?" Y aún se preguntaba ante Dios cuál fue la causa de la Navidad, y se respondía así: "La causa fue sólo vuestro amor inefable".
Sí, realmente, el mensaje de Navidad, como ya he dicho, está empapado de amor. Por eso ha calado tan profundamente en el corazón de la humanidad. Este año es el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra, que me lleva a recordar un hecho tan insólito como significativo que se produjo con motivo de la Navidad: en algunos lugares, combatientes de los dos bandos del frente salieron de sus trincheras para confraternizar los unos con los otros.
San Juan evangelista lo dice con estas palabras: "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna". Deseo que la fraternidad y la paz de Navidad puedan llegar a todos los hombres y las mujeres de buena voluntad. ¡Santa y gozosa Navidad a todos!
jueves, 18 de diciembre de 2014
Homilía del Domingo IV de Adviento/B | Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad
Homilía del Domingo IV de Adviento/B | Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad
María y José nos enseñan cómo esperan el nacimiento de Jesús: vivir un intenso clima de recogimiento y de oración para prepararnos bien a la inminente venida del Señor. Vivimos la trepidante y gozosa espera del nacimiento del Redentor. Por las calles y en las casas todo habla de Navidad. Luces, adornos y regalos crean una inconfundible atmósfera navideña. Los preparativos externos, si bien son necesarios, no deben sin embargo, distraer la atención del acontecimiento central y extraordinario que se conmemora, es decir, el nacimiento de Jesús, don inestimable del Padre a la humanidad.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Un ciclón de nombre Francisco
Un ciclón de nombre Francisco
La humanidad y la familiaridad con la que busca, acoge y encuentra a todos, amigos y enemigos de la Iglesia. La valentía que tiene al realizar gesto y encuentro al límite de la audacia, como hacerse bendecir por el patriarca ortodoxo, llevar al imán a lo spies de la cúpula de san Pedro, pedir ser entrevistado por Eugenio Scalfari, telefonear a Marco Pannella, visitar centros sociales, denunciar el lobby que alimenta las guerras, reunir a las principales religiones del mundo para desafiar la cultura del descarte y liberar las víctimas de las nuevas y viejas esclavitudes.
Audiencia del 17 de diciembre: La familia: Nazaret
Audiencia del 17 de diciembre: La familia: Nazaret
Dios ha elegido nacer en una familia humana, que ha formado Él mismo. La ha formado en un apartado pueblo de la periferia del Imperio Romano. No en Roma, que es la ciudad capital del Imperio, no en una gran ciudad, sino en una periferia casi invisible, o mejor dicho, más bien de mala fama. Lo recuerdan también los Evangelios, casi como un modo de decir: “De Nazaret, ¿puede salir alguna vez algo bueno?” (Jn, 1,46). Quizás, en muchas partes del mundo, nosotros mismos hablamos todavía así, cuando escuchamos el nombre de algún lugar periférico de una grande ciudad. Pues bien, precisamente desde allí, de aquella periferia del gran Imperio, ¡inició la historia más santa y más buena, aquella de Jesús entre los hombres! Y allí estaba esta familia.
sábado, 13 de diciembre de 2014
BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ
BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ
Jesús no nos ha exhortado sólo a ser trabajadores de paz, sino que nos ha enseñado también, con el ejemplo y la palabra, cómo se llega a ser trabajadores de paz. Dice a sus discípulos: “Les dejo la paz, les doy mi paz” (Jn 14, 27). En ese mismo tiempo, otro gran hombre proclamaba la paz al mundo. En Asia menor se ha encontrado una copia del famoso “Índice de las propias empresas” de César Augusto. En él, el emperador romano, entre las grandes empresas realizadas por él, pone también la de haber establecido la paz en Roma, un paz, ha escrito, “lograda entre victorias” (parta victoriis pax) [1].
jueves, 11 de diciembre de 2014
“Domingo Gaudéte”
“Domingo Gaudéte”
A este Domingo de Adviento la Iglesia por esto lo llama “Domingo Gaudéte”, es decir, “Estén siempre alegres en el Señor, se lo repito, estén alegres” Flp 4, 4.5). La verdadera alegría en la vida es Jesús que con su nacimiento viene a disipar las tinieblas del pecado y envolvernos en su luz maravillosa. “LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (EG 1).
¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?
¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?
Aquel glorioso 12 de diciembre de 1531, María se encamina presurosa hacia las montañas del Tepeyac, a visitar a este pueblo que estaba sufriendo, pero no vino sola, nos trajo al Hijo de Dios. En la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, ella aparece con una cinta negra alrededor de la cintura, una prenda que usaban las mujeres aztecas cuando estaban esperando. Ella, nos trae no solo consuelo, alegría, esperanza, sino ante todo nos trae al Hijo de Dios, pues ella la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. María, quiere atendernos, escucharnos, aliviar nuestros males, solucionar nuestros problemas, alcanzarnos la salvación por medio de su Hijo, por ello nos dice con tanta ternura y amor: ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?… ”
martes, 9 de diciembre de 2014
San Juan Diego Cuauhtlatoatzin
San Juan Diego Cuauhtlatoatzin
Inocencia y dulzura forman una perfecta simbiosis en su vida que instan ciertamente a perseguir la santidad y permiten comprender qué pudo ver en él la Reina del Cielo, excelso modelo de virtudes, para hacerle objeto de su elección.
Inocencia y dulzura forman una perfecta simbiosis en su vida que instan ciertamente a perseguir la santidad y permiten comprender qué pudo ver en él la Reina del Cielo, excelso modelo de virtudes, para hacerle objeto de su elección.
…con la Iglesia esperamos
…con la Iglesia esperamos
En este tiempo de Adviento, no somos sólo fieles de la Iglesia, sino que con la Iglesia esperamos, en la Iglesia anhelamos, la Iglesia habla desde nuestros corazones, cuando antes de Navidad clama con ansia: “¡Ven Señor Jesús!”.http://www.youtube.com/embed/IRrpgYygbJw
En este tiempo de Adviento, no somos sólo fieles de la Iglesia, sino que con la Iglesia esperamos, en la Iglesia anhelamos, la Iglesia habla desde nuestros corazones, cuando antes de Navidad clama con ansia: “¡Ven Señor Jesús!”.http://www.youtube.com/embed/IRrpgYygbJw
sábado, 6 de diciembre de 2014
ADVIENTO-NAVIDAD-EPIFANÍA
ADVIENTO-NAVIDAD-EPIFANÍA
Las fiestas
cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos. Estas nacen de un
deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida
de Cristo. Se comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió
Pentecostés y, con el tiempo, otras más. Los misioneros, al evangelizar, fueron
introduciendo las fiestas cristianas tratando de dar un sentido diferente a las
fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban. Podemos compararlo con una
persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual guarda y utiliza
posteriormente para envolver y dar otro regalo. La Iglesia tomó de algunas
fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero
sentido cristiano.
La primera
fiesta que se celebró fue la del Domingo. Después, con la Pascua como única
fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de
invierno, día en que numerosos pueblos paganos celebraban el renacimiento del
sol. En lugar de festejar al “Sol de Justicia”, se festeja al Dios Creador.
Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico con una serie de fiestas
solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.
Homilía del Domingo II de Adviento/B
Homilía del Domingo II de Adviento/B
El Evangelio de hoy nos presenta a San Juan Bautista, uno de los principales personajes bíblicos de este Tiempo de Adviento, que es tiempo de preparación a la venida de Cristo. La Liturgia de estos días nos recuerda las cosas que hacía y que decía el Precursor del Señor. Este personaje ya había sido anunciado en el Antiguo Testamento como “una voz que clama en el desierto” y que diría: “Preparen el camino del señor… Rellénense todas las quebradas y barrancos, aplánense todos los cerros y colinas; los caminos torcidos con curvas serán enderezados y los ásperos serán suavizados” (Is. 40, 1-5).
viernes, 5 de diciembre de 2014
“LES DOY MI PAZ”
“LES DOY MI PAZ”
En realidad la paz viene, sí de la cruz de Cristo, pero no nace de Ella. Viene más de lejos. En la Cruz Jesús ha destruido el muro del pecado y de la enemistad que impedía a la paz de Dios de derramarse en el hombre. El manantial último de la paz es la Trinidad. “¡Oh Trinidad bienaventurada, océano de paz!”, exclama la liturgia en un himno suyo. Según Dionisio Aeropagita, “Paz” es uno de los nombres propios de Dios [8]. Él es paz en sí mismo, como es amor y como es luz.
viernes, 28 de noviembre de 2014
Homilía Domingo 1 de Adviento/B
Homilía Domingo 1 de Adviento/B
El Adviento celebra una triple venida del Señor: (1) la histórica, cuando asumió nuestra misma carne para hacer presente en el mundo la Buena Noticia de Dios; (2) la que se realiza ahora, cada día, a través de la Eucaristía y de los demás sacramentos, y a través de tantos signos de su presencia, comenzando por el signo de los hermanos, y de los hermanos; (3) y finalmente, la venida definitiva, al final de los tiempos, cuando llegará a plenitud el Reino de Dios en la vida eterna. ¿Qué necesitamos? Estar atentos y vigilantes en la esperanza, preparar y limpiar el corazón, y acogerlo con alegría, como Juan Bautista, María y José. ¡Ven, Señor Jesús, y no tardes!
viernes, 21 de noviembre de 2014
Solemnidad de Cristo Rey
Solemnidad de Cristo Rey
El evangelio de hoy insiste precisamente en la realeza universal de Cristo juez, con la estupenda parábola del juicio final, que san Mateo colocó inmediatamente antes del relato de la Pasión (cf. Mt 25, 31-46). Las imágenes son sencillas, el lenguaje es popular, pero el mensaje es sumamente importante: es la verdad sobre nuestro destino último y sobre el criterio con el que seremos juzgados. “Tuve hambre, y me diste de comer; tuve sed, y me diste de beber; era forastero, y me acogiste” (Mt 25, 35)
jueves, 20 de noviembre de 2014
CON MOTIVO DE UN ANIVERSARIO MÁS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA
CON MOTIVO DE UN ANIVERSARIO MÁS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA
Con relación a la Revolución mexicana, a finales del siglo XIX tuvo lugar un vigoroso renacimiento del catolicismo social, impulsado por la encíclica Rerum Novarum. La Revolución generó sufrimientos en el pueblo pobre, a quien se intentaba beneficiar. La guerra postrevolucionaria atrajo violencia y a la Iglesia Católica una persecución originada por la ideología liberal y atea de algunos que la impulsaron. Los católicos participaron activamente en los inicios de la Revolución Mexicana de diversas maneras y en diversos grados, al lado de los movimientos y grupos sociales del momento. Sin embargo, al comienzo del siglo XX, su participación tuvo un mayor grado y significado.
viernes, 14 de noviembre de 2014
HOMILÍA DEL Domingo XXXIII/A
HOMILÍA DEL Domingo XXXIII/A
Nuestro deber humano y cristiano no es solo desarrollar nuestros talentos naturales y espirituales, sino también de ayudar a los demás a desarrollar los suyos. El Evangelio nos invita a todos a ser ‘descubridores de talentos’, para ayudar a quienes no tienen la posibilidad de afirmarse por sí mismos. La humanidad debe algunos de sus mejores genios o artistas al altruismo de una persona amiga que ha creído en ellos y les ha animado, cuando nadie creía en ellos.
jueves, 6 de noviembre de 2014
Domingo 9 de noviembre-Dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán
Domingo 9 de noviembre-Dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán
En esta solemnidad, la Palabra de Dios recuerda una verdad esencial: el templo de ladrillos es símbolo de la Iglesia viva, la comunidad cristiana, que ya los apóstoles san Pedro y san Pablo, en sus cartas, consideraban como “edificio espiritual”, construido por Dios con las “piedras vivas” que son los cristianos, sobre el único fundamento que es Jesucristo, comparado a su vez con la “piedra angular” (cf. 1 Co 3, 9-11. 16-17; 1 P 2, 4-8; Ef 2, 20-22). “Hermanos: sois edificio de Dios”, escribe san Pablo, y añade: “El templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros” (1Co 3, 9.17). La belleza y la armonía de las iglesias, destinadas a dar gloria a Dios, nos invitan también a nosotros, seres humanos limitados y pecadores, a convertirnos para formar una construcción bien ordenada, en estrecha comunión con Jesús, que es el verdadero Santo de los Santos.
lunes, 3 de noviembre de 2014
EL MATRIMONIO ES CAMINO DE SANTIDAD
EL MATRIMONIO ES CAMINO DE SANTIDAD
EL MATRIMONIO ES CAMINO DE SANTIDAD
El Papa Francisco recordó en su último discurso al Consejo Pontificio para la Familia que “la buena nueva de la familia es una parte muy importante de la evangelización. Propongamos por tanto a todos, con respeto y valentía, la belleza del matrimonio y de la familia”. Por tanto, es necesario subrayar la necesidad de recordar frecuentemente a los casados que su vocación matrimonial es uno de los modos de vivir la llamada a la santidad a la que son convocados todos los bautizados.
El matrimonio y la familia, aunque son realidades en cierta manera diferentes y no se pueden identificar, están tan estrechamente vinculadas que no se pueden separar. El matrimonio, origen y fuente de la familia, es el que decide sobre la familia, pues ésta recibe de aquel su configuración y dinamismo (Juan Pablo II, homilía 12 de octubre de 1980, n. 6). La familia será lo que sea el matrimonio.
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