viernes, 11 de septiembre de 2015

Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B

Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B
Hoy Cristo se dirige a nosotros con la misma pregunta que hizo a los apóstoles: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Podemos responderle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B
 ¡Effetá!”, es decir: “¡Ábrete!. En aquel instante, relata el evangelista, al hombre le fue restituido el oído, se le desató la lengua y hablaba correctamente. Los gestos de Jesús están llenos de atención amorosa y expresan profunda compasión por el hombre que está ante él: le manifiesta su interés concreto, lo saca de la confusión de la multitud, le hace sentir su cercanía y comprensión mediante algunos gestos llenos de significado. Le pone los dedos en los oídos y con la saliva le toca la lengua. Le invita después a dirigir con Él la mirada interior, la del corazón, hacia el Padre celeste. Finalmente, lo cura y lo devuelve a su familia, a su gente. Y la multitud, asombrada, no puede sino exclamar: “¡Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos!” (Mc 7,37).

viernes, 28 de agosto de 2015

Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario

Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario
La verdadera religión es la fe en Jesús vivo, muerto, resucitado, glorificado, Hijo de Dios. Fe es la actitud trascendental del corazón del hombre, para quien Jesús lo es todo, como su escala de valores y de principios, sus esperanzas eternas, sus destinos…

viernes, 21 de agosto de 2015

Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B
¿También vosotros queréis marcharos?” Esta pregunta provocadora no se dirige sólo a los que entonces escuchaban sino que alcanza a los creyentes y a los hombres de todas las épocas. También hoy muchos se escandalizan ante la paradoja de la fe cristiana. La enseñanza de Jesús parece ‘dura’, demasiado difícil de acoger y de practicar. Entonces hay quien rechaza y abandona a Cristo; hay quien trata de adaptar su palabra a las modas desvirtuando su sentido y valor. “¿También vosotros queréis marcharos?”. Esta inquietante provocación resuena en el corazón y espera de cada uno una respuesta personal. Jesús, de hecho, no se contenta con una pertenencia superficial y formal, no le basta una primera adhesión entusiasta; es necesario, por el contrario, participar durante toda la vida en su pensar y querer. Seguirle llena el corazón de alegría y dan sentido pleno a nuestra existencia, pero comporta dificultades y renuncias, pues con mucha frecuencia hay que ir contra la corriente.(Benedicto XVI, 23 de agosto de 2009). Hay que hacer una opción: o Cristo o el mundo. O el evangelio de Cristo o las máximas del mundo.

viernes, 14 de agosto de 2015

La Asunción y Domingo XX del Tiempo Ordinario/B

La Asunción y Domingo XX del Tiempo Ordinario/B
San Juan Damasceno, el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente: “Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda criatura como Madre y esclava de Dios”.

viernes, 7 de agosto de 2015

Domingo 19 del Tiempo Ordinario/B

Domingo 19 del Tiempo Ordinario/B
Sigue la catequesis de Jesús sobre el Pan de la Vida en la sinagoga de Cafarnaún. Hoy Cristo nos pide fe para creer que Él es el verdadero Pan de la vida que Dios envía a la humanidad para que sacie su hambre. El que crea en Él tendrá la vida eterna. Jesús subraya que no vino a este mundo para traer alguna cosa, sino para dar su vida, para nutrir a quienes tiene fe en Él.

sábado, 1 de agosto de 2015

Homilía Domingo XVIII ordinario/B

Homilía Domingo XVIII ordinario/B
Jesús con el milagro de la multiplicación de los panes comienza un largo discurso sobre el pan de vida. A partir del hambre vulgar de la gente que acude a escuchar a Jesús, y a partir del pan que ha multiplicado, vamos a progresar hacia otra hambre y otro pan. Jesús pregunta: “¿Para qué alimento trabajan?”. Dejémonos interrogar profundamente; nuestras hambres revelan lo que somos. Queremos comer, desde luego, pero queremos mucho más: conocer, contemplar cosas hermosas, amar, tener un trabajo interesante. Esas son nuestras hambres y los alimentos por los que trabajamos.

viernes, 24 de julio de 2015

Homilía Domingo XVII Ordinario/B

Homilía Domingo XVII Ordinario/B
Ante una multitud que tenía hambre, cuando sus apóstoles sugerían a Jesús que se desentendiera de esa gente, que la enviara a resolver su problema y cada quien comprara algo para comer, él les dijo: “Denles ustedes de comer” (Mc 6, 35-36). Les pidió compartir los cinco panes y los dos peces que tenían para sí; con su bendición, alcanzó para todos, y hasta sobró.

viernes, 17 de julio de 2015

Homilía Domingo XVI del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XVI del Tiempo Ordinario/B
Jeremías denuncia fuertemente, por el bien de Dios, a los malos pastores y líderes religiosos de su pueblo (1ª lectura). A ellos no les interesa realmente el pueblo; más aún, dispersan el rebaño, los explotan y poco se preocupan de él. A veces es la gente la que se queja de los malos pastores. Esta vez es Dios mismo quien se queja de ellos. Pero los profetas nunca denunciaron sin la esperanza de un anuncio. El anuncio de Jeremías es la venida del Buen Pastor, Jesús, lleno de justicia y compasión por su gente.

sábado, 11 de julio de 2015

Homilía Domingo XV del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XV del Tiempo Ordinario/B
“Los cristianos laicos obtienen el derecho y la obligación del apostolado por su unión con Cristo Cabeza. Ya que insertos en el bautismo en el Cuerpo Místico de Cristo, robustecidos por la Confirmación en la fortaleza del Espíritu Santo, son destinados al apostolado por el mismo Señor. Son consagrados como sacerdocio real y gente santa (Cf. 1 Pe., 2,4-10) para ofrecer hostias espirituales por medio de todas sus obras, y para dar testimonio de Cristo en todas las partes del mundo” (n. 3). También san Juan Pablo II dijo que la “La necesidad de que todos los fieles compartan tal responsabilidad no es sólo cuestión de eficacia apostólica, sino de un deber-derecho basado en la dignidad bautismal, por la cual «los fieles laicos participan, según el modo que les es propio, en el triple oficio-sacerdotal, profético y real- de Jesucristo” (RM 71).

viernes, 3 de julio de 2015

Homilía Domingo XIII del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XIII del Tiempo Ordinario/B
El Evangelio de este domingo nos habla precisamente de cómo Jesús no fue aceptado ni creído por los suyos, por sus paisanos. Allá en la sinagoga de su pueblo, al llegar el sábado la multitud se aprestó a escucharle. Pero se preguntaba con asombro: ¿de dónde saca todo eso que nos dice?, ¿pero no es el carpintero, el hijo de la señora María…? Y no le creyeron. Llega a decir el Evangelio que no pudo hacer milagros, por la falta de fe de sus paisanos. Dirá entonces Jesús una frase célebre, que ha pasado al decir popular: nadie es profeta en su tierra, ni en su casa, ni entre su gente.

jueves, 25 de junio de 2015

Homilía Domingo XIII del Tiempo Ordinario/ B

Homilía Domingo XIII del Tiempo Ordinario/ B
La Palabra de Dios de este domingo comienza haciendo una proclama a favor de la vida, diciendo que el Creador ama a su criatura, que no quiere que perezca ni se malogre en ningún sentido (Sab 1,13-15). El hombre de todos los tiempos podrá decir que en esto coinciden tanto el designio de Dios como el corazón humano: ni Creador ni criatura quieren la muerte.

viernes, 19 de junio de 2015

Homilía Domingo XII del Tiempo Ordinario

Homilía Domingo XII del Tiempo Ordinario
Nos pasa lo mismo que sucedió a los Apóstoles en el Evangelio de hoy, el cual nos narra el conocido pasaje de la tormenta en medio de la travesía de una orilla a otra del lago:  “se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua” (Mc. 4, 35-41).  Sucede que Jesús iba con ellos en la barca.  Pero  ¿qué hacía el Señor? …  “Dormía en la popa, reclinado sobre un cojín”.   Fue tan fuerte la borrasca y tanto se asustaron, que lo despertaron, diciéndole: “Maestro:  ¿no te importa que nos hundamos?”.

viernes, 5 de junio de 2015

Domingo X Tiempo Ordinario/B

Domingo X Tiempo Ordinario/B
Mi madre y mis hermanos son “aquellos que escuchan la Palabra de Dios, y la ponen en práctica”. Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Sencillo. Quizá nosotros la hemos hecho un poco difícil, con muchas explicaciones que nadie entiende, pero la vida es así: escuchar la Palabra de Dios y practicarla.

miércoles, 3 de junio de 2015

Corpus Christi: El cielo viene a la tierra

Corpus Christi: El cielo viene a la tierra
“Esta es mi sangre”. Es clara aquí la referencia al lenguaje empleado para los sacrificios de Israel. Jesús se presenta a sí mismo como verdadero y definitivo sacrificio, en el cual se realiza la expiación de los pecados que, en los ritos del Antiguo Testamento, no se habían cumplido nunca totalmente. A esta expresión le siguen otras dos muy significativas. Ante todo, Jesucristo dice que su sangre “es derramada por muchos” con una comprensible referencia a los cantos del Siervo, que se encuentran en el libro de Isaías (Cf. capítulo 53). Al añadir “sangre de la alianza”, Jesús manifiesta además que, gracias a su muerte, se realiza la profecía de la nueva alianza fundada en la fidelidad y el amor infinito del Hijo hecho hombre, una alianza, por tanto, más fuerte que todos los pecados de la humanidad. La antigua alianza había sido sancionada en el Sinaí con un rito de sacrificio de animales, como hemos escuchado en la primera lectura y el pueblo elegido, liberado de la esclavitud de Egipto, había prometido seguir todos los mandamientos dados por el Señor (Cf. Éxodo 24, 3).

viernes, 29 de mayo de 2015

Solemnidad de la Santísima Trinidad/B

Solemnidad de la Santísima Trinidad/B
Nuestro Dios, que se acerca y condesciende con el hombre es Amor, es una Trinidad de Amor en la cual el Padre es el amante, el Hijo, el amado, y el Espíritu Santo, el amor (cf. San Agustín: De Trinitate, VIII, 10, 14; IX, 2, 2). La primera lectura nos da los gestos de amor de ese Dios: nos habla a través de los patriarcas, profetas; nos salva de la esclavitud. Él será la alegría para nosotros, con tal que guardemos su Palabra y sus mandamientos.  En la segunda lectura de hoy se nos da un paso más de este Dios cercano: es Padre amoroso y nosotros somos hijos en el Hijo, “por lo que podemos “invocar a Dios Padre con el mismo nombre familiar que usaba Jesús: Abba” (Juan Pablo II, Catequesis del 16 de diciembre, 1998). Por un Don del Padre los que creemos en el Hijo único llegamos a ser verdaderamente hijos en el Hijo único (Jn 1,12), según la conmovida expresión del apóstol Juan: “Miren qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!” (1Jn 3, 1).

viernes, 22 de mayo de 2015

Solemnidad de Pentecostés/B

Solemnidad de Pentecostés/B
La fiesta litúrgica de Pentecostés tiene la capacidad de actualizar aquella efusión del Espíritu Santo, para renovar hoy todo el universo. El Espíritu Santo, alma de la Iglesia. El Espíritu Santo, alma de nuestra alma, dulce huésped del alma.

jueves, 14 de mayo de 2015

Homilía Fiesta de la Ascensión del Señor/B

Homilía Fiesta de la Ascensión del Señor/B
La fiesta de la Ascensión nos invita a tener presente dos aspectos importantes. En primer lugar, la Ascensión nos reclama a dirigir nuestra mirada al cielo, donde Jesús glorificado se encuentra sentado a la derecha del Padre. Y, en segundo lugar, esta fiesta nos hace tomar conciencia de lo que ella significa para nosotros como compromiso: la misión de los discípulos, y en ellos la de todos los creyentes en Cristo, recibe su última confirmación antes de su subida al cielo. Él nos envía a transformar el mundo según el diseño de Dios, impulsados con la fuerza del Espíritu Santo.

viernes, 8 de mayo de 2015

VI Domingo de Pascua/B

VI Domingo de Pascua/B
“Permanezcan en mi Amor. Si cumplen mis mandamientos permanecen en mi Amor, lo mismo que Yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su Amor”(Jn 15, 9-10). Amar a Dios y permanecer en su Amor es hacer lo que El nos pide. La palabra “mandamientos” no se refiere sólo a los que conocemos como los 10 Mandamientos, sino a “todo” lo que Dios desea de nosotros. Es el caso entre Dios Padre y Dios Hijo: éste hace lo que el Padre quiere y es así como permanece amando al Padre.

viernes, 1 de mayo de 2015

Homilía Domingo V de Pascua/B

Homilía Domingo V de Pascua/B
La vid es una imagen que sirve para indicar al Pueblo de Dios: “Dios plantó una vid en este mundo. Dios cultivó esta vid, su viña, y la ha protegido”.Esta imagen de la vid, de la viña, tiene un significado esponsal y es expresión del hecho de que Dios busca el amor de su criatura, que quiere entrar en una relación de amor, en una relación esponsal con el mundo a través del Pueblo elegido por Él.