viernes, 30 de octubre de 2015

Solemnidad de todos los santos/B

La fiesta de todos los Santos (1 noviembre) y la conmemoración de todos los difuntos (2 noviembre) vienen a ponernos delante de los ojos la realidad del más allá. Más allá de la muerte, la vida continúa para cada uno de nosotros. Hemos sido creados para vivir eternamente con Dios en el cielo, que será una gracia de Dios y un premio a nuestra libre respuesta positiva. Cabe lógicamente la respuesta negativa por nuestra parte que nos apartaría de Dios para toda la eternidad. Eso es el infierno, donde no podremos amar nunca más.
Solemnidad de todos los santos/B

jueves, 29 de octubre de 2015

EL EVANGELIZADOR DE SANTA MARÍA REINA

EL EVANGELIZADOR DE SANTA MARÍA REINA

1. ORIGEN DE LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA REINA

L

a parroquia de Santa María Reina fue desprendida de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, por decreto de erección dado por el Excmo. Sr. Obispo Anselmo Zarza y Bernal. La toma de posesión tuvo lugar el 30 de agosto de 1971.

Nada de esqueletos y fantasmas

Nada de esqueletos y fantasmas
Las nuevas generaciones están acostumbradas al culto del horror y la violencia, convirtiéndose en figuras “normales” y en diversiones espantosas y repulsivas: fantasmas, vampiros, brujas y demonios, con la falsa motivación de exorcizar y superar el miedo a la muerte.

viernes, 23 de octubre de 2015

Homilía Domingo 30 del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo 30 del Tiempo Ordinario/B
“Quien ignora el esplendor de la eterna luz, es ciego. Con todo, si ya cree en el Redentor, entonces ya está sentado a la vera del camino. Esto, sin embargo, no es suficiente. Si deja de orar para recibir la fe y abandona las imploraciones, es un ciego sentado a la vera del camino pero sin pedir limosna. Solamente si cree y, convencido de la tiniebla que le oscurece el corazón, pide ser iluminado, entonces será como el ciego que estaba sentado en la vera del camino pidiendo limosna. Quienquiera que reconozca las tinieblas de su ceguera, quienquiera que comprenda lo que es esta luz de la eternidad que le falta, invoque desde lo más íntimo de su corazón, grite con todas las energías de su alma, diciendo: ‘Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí’” (Homil. in Ev. 2, 2.8).

lunes, 19 de octubre de 2015

¡LA CELEBRACIÓN DEL HALLOWEEN!, TODOS LOS SANTOS, LOS FIELES DIGUNTOS, LA SANTA MUERTE

¡LA CELEBRACIÓN DEL HALLOWEEN!, TODOS LOS SANTOS, LOS FIELES DIGUNTOS, LA SANTA MUERTE
Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal, sino ser, además, luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos (en esta feliz conmemoración, la Iglesia peregrina en la tierra dirige su mirada al cielo, a la inmensa multitud de hombres y mujeres a los que Dios ha hecho partícipes de su santidad; e invoquemos su intercesión común, para que todo hombre se abra al amor de Dios, fuente de vida y santidad.) y la riqueza del festejo del Día de muertos (es un día para presentar ante el Señor la memoria de todos nuestros familiares y amigos o conocidos difuntos, y tener un recuerdo eficaz de la muerte de Cristo y confesión gozosa de su resurrección, y hacer una plegaria piadosa por todos los fieles difuntos y expresión de nuestra voluntad de vivir y de morir por el ejemplo y la fuerza de Jesús.

viernes, 16 de octubre de 2015

Homilía Domingo XXIX del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXIX del Tiempo Ordinario/B
Parece igual, pero no es lo mismo el cargo y la carga, el ministro y el servidor. Tal vez el uso y el abuso de estas palabras etimológicamente iguales, hace que en la práctica sean algo tan distinto, e incluso tan opuesto. Los hijos del Zebedeo hablaban de cargos y de ministerios. Jesús hablaba de carga dulce y humilde servicio.

viernes, 9 de octubre de 2015

Domingo 28 del Tiempo Ordinario/B

Domingo 28 del Tiempo Ordinario/B
Todas las lecturas de hoy nos hablan de la sabiduría. De manera explícita, la primera lectura, el salmo responsorial y la aclamación al evangelio. El evangelio del joven rico aunque nada dice a primera vista sobre la sabiduría, sin embargo, ese joven al preguntar sobre cómo conseguir la vida eterna quiere saber (sabiduría) sobre lo más importante en la vida. La verdadera sabiduría está en seguir a Cristo crucificado, que para muchos es escándalo y locura. Para nosotros, fuerza y sabiduría de Dios.

viernes, 2 de octubre de 2015

Homilía Domingo XXVII del Tiempo Ordinario

Homilía Domingo XXVII del Tiempo Ordinario
El evangelio de hoy nos muestra una disputa, la del divorcio, tal como se configuraba en el judaísmo del tiempo de Jesús: los fariseos ponen a prueba a Jesús preguntándole qué pensaba sobre el divorcio y si era lícito repudiar a una mujer. Jesús hace una interpretación profética del amor matrimonial partiendo de la creación, que todos hemos estropeado con nuestros intereses, división de clases y de sexo. Y es que el garante de la felicidad y del amor es el mismo Creador, quiere decirnos Jesús.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Homilía Domingo XXVI del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXVI del Tiempo Ordinario/B
Cuidemos en nuestra vida la intolerancia, los celos y la intransigencia, pues no son evangélicos. Nadie tiene el monopolio del Espíritu, pues Él sopla donde quiere y cuando quiere. No es propio del Cristianismo el ser intolerante, tajante y radical. Basta ver a Jesús manso y humilde de corazón que tuvo paciencia con los apóstoles, que predicaba el Reino con respeto, exigía desde los valores de la justicia, verdad y solidaridad, y valoraba las cosas positivas de los maestros de la ley y fariseos.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Domingo XXV del Tiempo Ordinario/B

Domingo XXV del Tiempo Ordinario/B
Los niños son en sí mismos un riqueza para la humanidad y para la Iglesia, porque nos llaman constantemente a la condición necesaria para entrar en el Reino de Dios: la de no considerarse autosuficientes, sino necesitados de ayuda, de amor, de perdón. Y todos estamos necesitados de ayuda, amor y perdón. Todos. Los niños nos también que siempre somos hijos: también si uno se convierte en adulto, o anciano, también si se convierte en padre, permanece la identidad de hijo.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B

Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B
Hoy Cristo se dirige a nosotros con la misma pregunta que hizo a los apóstoles: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Podemos responderle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B
 ¡Effetá!”, es decir: “¡Ábrete!. En aquel instante, relata el evangelista, al hombre le fue restituido el oído, se le desató la lengua y hablaba correctamente. Los gestos de Jesús están llenos de atención amorosa y expresan profunda compasión por el hombre que está ante él: le manifiesta su interés concreto, lo saca de la confusión de la multitud, le hace sentir su cercanía y comprensión mediante algunos gestos llenos de significado. Le pone los dedos en los oídos y con la saliva le toca la lengua. Le invita después a dirigir con Él la mirada interior, la del corazón, hacia el Padre celeste. Finalmente, lo cura y lo devuelve a su familia, a su gente. Y la multitud, asombrada, no puede sino exclamar: “¡Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos!” (Mc 7,37).

viernes, 28 de agosto de 2015

Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario

Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario
La verdadera religión es la fe en Jesús vivo, muerto, resucitado, glorificado, Hijo de Dios. Fe es la actitud trascendental del corazón del hombre, para quien Jesús lo es todo, como su escala de valores y de principios, sus esperanzas eternas, sus destinos…

viernes, 21 de agosto de 2015

Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B
¿También vosotros queréis marcharos?” Esta pregunta provocadora no se dirige sólo a los que entonces escuchaban sino que alcanza a los creyentes y a los hombres de todas las épocas. También hoy muchos se escandalizan ante la paradoja de la fe cristiana. La enseñanza de Jesús parece ‘dura’, demasiado difícil de acoger y de practicar. Entonces hay quien rechaza y abandona a Cristo; hay quien trata de adaptar su palabra a las modas desvirtuando su sentido y valor. “¿También vosotros queréis marcharos?”. Esta inquietante provocación resuena en el corazón y espera de cada uno una respuesta personal. Jesús, de hecho, no se contenta con una pertenencia superficial y formal, no le basta una primera adhesión entusiasta; es necesario, por el contrario, participar durante toda la vida en su pensar y querer. Seguirle llena el corazón de alegría y dan sentido pleno a nuestra existencia, pero comporta dificultades y renuncias, pues con mucha frecuencia hay que ir contra la corriente.(Benedicto XVI, 23 de agosto de 2009). Hay que hacer una opción: o Cristo o el mundo. O el evangelio de Cristo o las máximas del mundo.

viernes, 14 de agosto de 2015

La Asunción y Domingo XX del Tiempo Ordinario/B

La Asunción y Domingo XX del Tiempo Ordinario/B
San Juan Damasceno, el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente: “Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda criatura como Madre y esclava de Dios”.

viernes, 7 de agosto de 2015

Domingo 19 del Tiempo Ordinario/B

Domingo 19 del Tiempo Ordinario/B
Sigue la catequesis de Jesús sobre el Pan de la Vida en la sinagoga de Cafarnaún. Hoy Cristo nos pide fe para creer que Él es el verdadero Pan de la vida que Dios envía a la humanidad para que sacie su hambre. El que crea en Él tendrá la vida eterna. Jesús subraya que no vino a este mundo para traer alguna cosa, sino para dar su vida, para nutrir a quienes tiene fe en Él.

sábado, 1 de agosto de 2015

Homilía Domingo XVIII ordinario/B

Homilía Domingo XVIII ordinario/B
Jesús con el milagro de la multiplicación de los panes comienza un largo discurso sobre el pan de vida. A partir del hambre vulgar de la gente que acude a escuchar a Jesús, y a partir del pan que ha multiplicado, vamos a progresar hacia otra hambre y otro pan. Jesús pregunta: “¿Para qué alimento trabajan?”. Dejémonos interrogar profundamente; nuestras hambres revelan lo que somos. Queremos comer, desde luego, pero queremos mucho más: conocer, contemplar cosas hermosas, amar, tener un trabajo interesante. Esas son nuestras hambres y los alimentos por los que trabajamos.

viernes, 24 de julio de 2015

Homilía Domingo XVII Ordinario/B

Homilía Domingo XVII Ordinario/B
Ante una multitud que tenía hambre, cuando sus apóstoles sugerían a Jesús que se desentendiera de esa gente, que la enviara a resolver su problema y cada quien comprara algo para comer, él les dijo: “Denles ustedes de comer” (Mc 6, 35-36). Les pidió compartir los cinco panes y los dos peces que tenían para sí; con su bendición, alcanzó para todos, y hasta sobró.

viernes, 17 de julio de 2015

Homilía Domingo XVI del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XVI del Tiempo Ordinario/B
Jeremías denuncia fuertemente, por el bien de Dios, a los malos pastores y líderes religiosos de su pueblo (1ª lectura). A ellos no les interesa realmente el pueblo; más aún, dispersan el rebaño, los explotan y poco se preocupan de él. A veces es la gente la que se queja de los malos pastores. Esta vez es Dios mismo quien se queja de ellos. Pero los profetas nunca denunciaron sin la esperanza de un anuncio. El anuncio de Jeremías es la venida del Buen Pastor, Jesús, lleno de justicia y compasión por su gente.

sábado, 11 de julio de 2015

Homilía Domingo XV del Tiempo Ordinario/B

Homilía Domingo XV del Tiempo Ordinario/B
“Los cristianos laicos obtienen el derecho y la obligación del apostolado por su unión con Cristo Cabeza. Ya que insertos en el bautismo en el Cuerpo Místico de Cristo, robustecidos por la Confirmación en la fortaleza del Espíritu Santo, son destinados al apostolado por el mismo Señor. Son consagrados como sacerdocio real y gente santa (Cf. 1 Pe., 2,4-10) para ofrecer hostias espirituales por medio de todas sus obras, y para dar testimonio de Cristo en todas las partes del mundo” (n. 3). También san Juan Pablo II dijo que la “La necesidad de que todos los fieles compartan tal responsabilidad no es sólo cuestión de eficacia apostólica, sino de un deber-derecho basado en la dignidad bautismal, por la cual «los fieles laicos participan, según el modo que les es propio, en el triple oficio-sacerdotal, profético y real- de Jesucristo” (RM 71).