El evangelio nos exhorta hoy a estar en vela, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escapen a todo lo que está para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre. Hemos de velar y hacer oración para poder comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Hay muchas cosas que pueden hacernos perder de vista a Dios y hacernos errar el camino que nos conduce a Él. Nadie está libre de una diversidad de tentaciones que nos invitan a poner sólo nuestra mirada, nuestra seguridad y confianza, en lo pasajero. Cierto que necesitamos de muchas cosas temporales para vivir con dignidad; pero no podemos entregarles nuestro corazón, sino saberlas, no sólo utilizar, sino emplearlas incluso para hacer el bien a quienes carecen de lo necesario para sobrevivir.
Bienvenidos a mi Blogg personal, en este espacio encontraras ordinariamente las homilías dominicales.
sábado, 28 de noviembre de 2015
viernes, 27 de noviembre de 2015
Homilía Domingo primero de adviento/C
Desde el punto de vista cristiano, toda la historia humana es una larga espera. Antes de Cristo se esperaba su venida; después de él se espera su retorno glorioso al final de los tiempos. Precisamente por esto el tiempo de Adviento tiene algo muy importante que decirnos para nuestra vida. Un gran autor español, Calderón de la Barca, escribió un célebre drama titulado La vida es sueño. Con igual verdad se debe decir: ¡la vida es espera!
sábado, 21 de noviembre de 2015
El evangelizador
En el lenguaje cristiano, la palabra ‘Iglesia’ designa no sólo la asamblea litúrgica (cf. 1 Co 11, 18; 14, 19. 28. 34. 35), sino también la comunidad local (cf. 1 Co 1, 2; 16, 1) o toda la comunidad universal de los creyentes (cf. 1 Co 15, 9; Ga 1, 13; Flp 3, 6). Estas tres significaciones son inseparables de hecho. La ‘Iglesia’ es el pueblo que Dios reúne en el mundo entero. La Iglesia de Dios existe en las comunidades locales y se realiza como asamblea litúrgica, sobre todo eucarística. La Iglesia vive de la Palabra y del Cuerpo de Cristo y de esta manera viene a ser ella misma Cuerpo de Cristo (CEC 752).
viernes, 20 de noviembre de 2015
Homilía Domingo XXXIV, solemnidad de Cristo Rey/B
El Evangelio de hoy nos presenta un pasaje del dramático interrogatorio al que sometió Poncio Pilato sometió a Jesús, cuando se lo entregaron con la acusación de haber usurpado el título de «rey de los judíos». A las preguntas del gobernador romano, Jesús respondió afirmando que era rey, pero no de este mundo (Cf. Juan 18, 36). No vino a dominar los pueblos y territorios, sino a liberar a los hombres de la esclavitud del pecado y reconciliarles con Dios. Y añadió: “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz” (Juan 18, 37).
Homilía Domingo XXXIV, solemnidad de Cristo Rey/B
viernes, 13 de noviembre de 2015
Homilía Domingo 33 del Tiempo Ordinario
San Marcos pone en labios de Jesús un discurso escatológico, referente al final de los tiempos… Lo más importante es que descubramos en este pasaje que Jesús anuncia la victoria y la salvación: verán venir al Hijo del hombre con gran poder y majestad… saber el tiempo de estos acontecimientos no es importante…lo importante es estar atentos a los signos de los tiempos. Homilía Domingo 33 del Tiempo Ordinario
viernes, 6 de noviembre de 2015
Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario/B
El texto de este domingo nos trae la deliciosa escena de
un Jesús que observa lo que está ocurriendo en el interior del Templo de
Jerusalén, y hace de su observación una hermosa enseñanza. Ante sus ojos
aparecen los letrados y fariseos, esa gente importante, reconocida y mandamás,
autorizadísimos por sus propias leyes, que iban y venían al Templo dándose una
importancia arrogante. Jesús señala no sólo el uso pertinaz que estos
personajes tenían, sino también el abuso injusto que ellos practicaban
aprovechándose de las capas más bajas de aquella sociedad, como eran las
viudas.
Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario/Bviernes, 30 de octubre de 2015
Solemnidad de todos los santos/B
La fiesta de todos los Santos (1 noviembre) y la conmemoración de todos los difuntos (2 noviembre) vienen a ponernos delante de los ojos la realidad del más allá. Más allá de la muerte, la vida continúa para cada uno de nosotros. Hemos sido creados para vivir eternamente con Dios en el cielo, que será una gracia de Dios y un premio a nuestra libre respuesta positiva. Cabe lógicamente la respuesta negativa por nuestra parte que nos apartaría de Dios para toda la eternidad. Eso es el infierno, donde no podremos amar nunca más.
Solemnidad de todos los santos/B
jueves, 29 de octubre de 2015
EL EVANGELIZADOR DE SANTA MARÍA REINA
EL EVANGELIZADOR DE SANTA MARÍA REINA
1. ORIGEN DE
LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA REINA
|
L
|
a
parroquia de Santa María Reina fue desprendida de la Parroquia de Nuestra
Señora de la Soledad, por decreto de erección dado por el Excmo. Sr. Obispo
Anselmo Zarza y Bernal. La toma de posesión tuvo lugar el 30 de agosto de 1971.
Nada de esqueletos y fantasmas
Nada de esqueletos y fantasmas
Las nuevas generaciones están acostumbradas al culto del horror y la violencia, convirtiéndose en figuras “normales” y en diversiones espantosas y repulsivas: fantasmas, vampiros, brujas y demonios, con la falsa motivación de exorcizar y superar el miedo a la muerte.
viernes, 23 de octubre de 2015
Homilía Domingo 30 del Tiempo Ordinario/B
Homilía Domingo 30 del Tiempo Ordinario/B
“Quien ignora el esplendor de la eterna luz, es ciego. Con todo, si ya cree en el Redentor, entonces ya está sentado a la vera del camino. Esto, sin embargo, no es suficiente. Si deja de orar para recibir la fe y abandona las imploraciones, es un ciego sentado a la vera del camino pero sin pedir limosna. Solamente si cree y, convencido de la tiniebla que le oscurece el corazón, pide ser iluminado, entonces será como el ciego que estaba sentado en la vera del camino pidiendo limosna. Quienquiera que reconozca las tinieblas de su ceguera, quienquiera que comprenda lo que es esta luz de la eternidad que le falta, invoque desde lo más íntimo de su corazón, grite con todas las energías de su alma, diciendo: ‘Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí’” (Homil. in Ev. 2, 2.8).
lunes, 19 de octubre de 2015
¡LA CELEBRACIÓN DEL HALLOWEEN!, TODOS LOS SANTOS, LOS FIELES DIGUNTOS, LA SANTA MUERTE
¡LA CELEBRACIÓN DEL HALLOWEEN!, TODOS LOS SANTOS, LOS FIELES DIGUNTOS, LA SANTA MUERTE
Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal, sino ser, además, luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos (en esta feliz conmemoración, la Iglesia peregrina en la tierra dirige su mirada al cielo, a la inmensa multitud de hombres y mujeres a los que Dios ha hecho partícipes de su santidad; e invoquemos su intercesión común, para que todo hombre se abra al amor de Dios, fuente de vida y santidad.) y la riqueza del festejo del Día de muertos (es un día para presentar ante el Señor la memoria de todos nuestros familiares y amigos o conocidos difuntos, y tener un recuerdo eficaz de la muerte de Cristo y confesión gozosa de su resurrección, y hacer una plegaria piadosa por todos los fieles difuntos y expresión de nuestra voluntad de vivir y de morir por el ejemplo y la fuerza de Jesús.
viernes, 16 de octubre de 2015
Homilía Domingo XXIX del Tiempo Ordinario/B
Homilía Domingo XXIX del Tiempo Ordinario/B
Parece igual, pero no es lo mismo el cargo y la carga, el ministro y el servidor. Tal vez el uso y el abuso de estas palabras etimológicamente iguales, hace que en la práctica sean algo tan distinto, e incluso tan opuesto. Los hijos del Zebedeo hablaban de cargos y de ministerios. Jesús hablaba de carga dulce y humilde servicio.
viernes, 9 de octubre de 2015
Domingo 28 del Tiempo Ordinario/B
Domingo 28 del Tiempo Ordinario/B
Todas las lecturas de hoy nos hablan de la sabiduría. De manera explícita, la primera lectura, el salmo responsorial y la aclamación al evangelio. El evangelio del joven rico aunque nada dice a primera vista sobre la sabiduría, sin embargo, ese joven al preguntar sobre cómo conseguir la vida eterna quiere saber (sabiduría) sobre lo más importante en la vida. La verdadera sabiduría está en seguir a Cristo crucificado, que para muchos es escándalo y locura. Para nosotros, fuerza y sabiduría de Dios.
viernes, 2 de octubre de 2015
Homilía Domingo XXVII del Tiempo Ordinario
Homilía Domingo XXVII del Tiempo Ordinario
El evangelio de hoy nos muestra una disputa, la del divorcio, tal como se configuraba en el judaísmo del tiempo de Jesús: los fariseos ponen a prueba a Jesús preguntándole qué pensaba sobre el divorcio y si era lícito repudiar a una mujer. Jesús hace una interpretación profética del amor matrimonial partiendo de la creación, que todos hemos estropeado con nuestros intereses, división de clases y de sexo. Y es que el garante de la felicidad y del amor es el mismo Creador, quiere decirnos Jesús.
viernes, 25 de septiembre de 2015
Homilía Domingo XXVI del Tiempo Ordinario/B
Homilía Domingo XXVI del Tiempo Ordinario/B
Cuidemos en nuestra vida la intolerancia, los celos y la intransigencia, pues no son evangélicos. Nadie tiene el monopolio del Espíritu, pues Él sopla donde quiere y cuando quiere. No es propio del Cristianismo el ser intolerante, tajante y radical. Basta ver a Jesús manso y humilde de corazón que tuvo paciencia con los apóstoles, que predicaba el Reino con respeto, exigía desde los valores de la justicia, verdad y solidaridad, y valoraba las cosas positivas de los maestros de la ley y fariseos.
viernes, 18 de septiembre de 2015
Domingo XXV del Tiempo Ordinario/B
Domingo XXV del Tiempo Ordinario/B
Los niños son en sí mismos un riqueza para la humanidad y para la Iglesia, porque nos llaman constantemente a la condición necesaria para entrar en el Reino de Dios: la de no considerarse autosuficientes, sino necesitados de ayuda, de amor, de perdón. Y todos estamos necesitados de ayuda, amor y perdón. Todos. Los niños nos también que siempre somos hijos: también si uno se convierte en adulto, o anciano, también si se convierte en padre, permanece la identidad de hijo.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B
Domingo XXIV del Tiempo Ordinario/B
Hoy Cristo se dirige a nosotros con la misma pregunta que hizo a los apóstoles: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Podemos responderle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B
Homilía Domingo XXIII del Tiempo Ordinario/B
“¡Effetá!”, es decir: “¡Ábrete!“. En aquel instante, relata el evangelista, al hombre le fue restituido el oído, se le desató la lengua y hablaba correctamente. Los gestos de Jesús están llenos de atención amorosa y expresan profunda compasión por el hombre que está ante él: le manifiesta su interés concreto, lo saca de la confusión de la multitud, le hace sentir su cercanía y comprensión mediante algunos gestos llenos de significado. Le pone los dedos en los oídos y con la saliva le toca la lengua. Le invita después a dirigir con Él la mirada interior, la del corazón, hacia el Padre celeste. Finalmente, lo cura y lo devuelve a su familia, a su gente. Y la multitud, asombrada, no puede sino exclamar: “¡Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos!” (Mc 7,37).
“¡Effetá!”, es decir: “¡Ábrete!“. En aquel instante, relata el evangelista, al hombre le fue restituido el oído, se le desató la lengua y hablaba correctamente. Los gestos de Jesús están llenos de atención amorosa y expresan profunda compasión por el hombre que está ante él: le manifiesta su interés concreto, lo saca de la confusión de la multitud, le hace sentir su cercanía y comprensión mediante algunos gestos llenos de significado. Le pone los dedos en los oídos y con la saliva le toca la lengua. Le invita después a dirigir con Él la mirada interior, la del corazón, hacia el Padre celeste. Finalmente, lo cura y lo devuelve a su familia, a su gente. Y la multitud, asombrada, no puede sino exclamar: “¡Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos!” (Mc 7,37).
viernes, 28 de agosto de 2015
Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario
Homilía Domingo XXII del Tiempo Ordinario
La verdadera religión es la fe en Jesús vivo, muerto, resucitado, glorificado, Hijo de Dios. Fe es la actitud trascendental del corazón del hombre, para quien Jesús lo es todo, como su escala de valores y de principios, sus esperanzas eternas, sus destinos…
viernes, 21 de agosto de 2015
Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B
Homilía Domingo XXI del Tiempo Ordinario/B
¿También vosotros queréis marcharos?” Esta pregunta provocadora no se dirige sólo a los que entonces escuchaban sino que alcanza a los creyentes y a los hombres de todas las épocas. También hoy muchos se escandalizan ante la paradoja de la fe cristiana. La enseñanza de Jesús parece ‘dura’, demasiado difícil de acoger y de practicar. Entonces hay quien rechaza y abandona a Cristo; hay quien trata de adaptar su palabra a las modas desvirtuando su sentido y valor. “¿También vosotros queréis marcharos?”. Esta inquietante provocación resuena en el corazón y espera de cada uno una respuesta personal. Jesús, de hecho, no se contenta con una pertenencia superficial y formal, no le basta una primera adhesión entusiasta; es necesario, por el contrario, participar durante toda la vida en su pensar y querer. Seguirle llena el corazón de alegría y dan sentido pleno a nuestra existencia, pero comporta dificultades y renuncias, pues con mucha frecuencia hay que ir contra la corriente.(Benedicto XVI, 23 de agosto de 2009). Hay que hacer una opción: o Cristo o el mundo. O el evangelio de Cristo o las máximas del mundo.
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